Ley de etiquetados: ¿la puerta de entrada a la salud?
- 3 nov 2021
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Si bien la señalización genera conciencia, nutricionistas recomiendan complementar esta información con una mayor educación del consumidor promedio.
Por: Clara Cersosimo

Créditos: Pensar Salud
La ley de etiquetado frontal de los alimentos es una realidad. La regulación que obliga a marcar con un sello negro de advertencia los paquetes y envoltorios de todos los alimentos con exceso de azúcares, grasas, calorías o sodio es solo el primer paso de un proceso de concientización de los consumidores.
Además de la señalización, la ley exige que el Estado priorice la compra de alimentos sin estos sellos, que los productos con más de un sello no incluyan dibujos animados, personajes, regalos o elementos que llamen la atención de niños y adolescentes y también establece la prohibición de emitir publicidad comercial para estos productos.
De acuerdo con la organización mundial de la salud, cada año fallecen 41 millones de personas por enfermedades no transmisibles. Según expertos en Régimen Alimentario, Nutrición y Prevención de Enfermedades Crónicas, esta epidemia creciente está relacionada con los cambios de los hábitos alimentarios y el modo de vida. “La alimentación es la puerta de entrada a la salud y a la enfermedad”, subrayó María Newkirk, nutricionista en el Hospital Elizalde.
“Este proyecto busca justamente fortalecer y alentar hábitos de alimentación saludable, a partir de garantizar el acceso a una información oportuna, accesible y veraz de los alimentos y bebidas destinadas al consumo humano”, claman los diputados. Si bien es un gran avance, todavía falta mucho en cuanto a la educación de los consumidores.
Newkirk confirmó que si bien es una instancia más de educación nutricional, no es la solución al problema tan grave que es la epidemia de sobrepeso y obesidad. Recalcó que hay que complementar dicha educación, pero que es muy positivo que aparezcan los sellos, dado que hacen que la gente se pregunte por el tema y le surjan inquietudes nutricionales.
Su especialización es la nutrición pediátrica y relató: “Muchos pacientes compran productos, pensando que son buenos porque históricamente se pudo destacar en los paquetes ciertas virtudes, como que aporta Omega 3, que son verdad, pero además tienen un montón de sodio. En ese sentido están buenos los sellos”. La señalización de los productos puede ayudar a la gente a distinguir qué comidas son realmente sanas.
“Muchos pacientes compran productos, pensando que son buenos porque históricamente se pudo destacar en los paquetes ciertas virtudes, como que aporta Omega 3, que son verdad, pero además tienen un montón de sodio. En ese sentido están buenos los sellos”
Como sociedad tendemos a estar apurados, no dedicarle el tiempo que merece a la alimentación. Desde las compras hasta la mesa, solemos comprar por precio o impulso, sin realmente investigar lo que compramos y en cierto punto, reemplazamos la cocina casera por los congelados que podemos tener listos en 20 minutos. Una sugerencia que hace la licenciada es volver a plantearnos una alimentación más real y natural, “más de cacerola”.
La inquietud respecto a la alimentación azota a todo el mundo y Argentina no es el primer país en tomar medidas al respecto. Algunas legislaciones que se pusieron a prueba son: el resumen nutricional, el sistema de semáforo, el etiquetado frontal, las cantidades diarias orientativas y las lupas.

Las medidas deberán ser llevadas a cabo en seis meses por las empresas grandes. Las pymes tienen un año de margen. Créditos: Clara Cersosimo
Dentro de América Latina algunos países que lograron implementar políticas son: Brasil, Ecuador, México, Nicaragua, Perú y Uruguay. En Perú, un estudio de hábitos indicó que el 37% de los habitantes de Lima dejaron de consumir productos con octógonos. En Ecuador, los consumidores comenzaron a limitar el consumo de productos etiquetados con contenido “alto” y comenzaron a optar por productos etiquetados de contenido “medio” y “bajo”.




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